miércoles, 29 de mayo de 2013

El viejo cañón

Mirando aquel viejo cañón, oxidado y corroído por el tiempo, me imaginé verlo en acción manejado contra el ataque de invasiones y piratas. Y ejerciendo un protagonismo decisivo para la ciudad en un período de su historia. Hoy en cambio, ya totalmente sin uso y olvidado, se conserva como un elemento decorativo que es testimonio de toda una época.
Observándolo, también sentí una extraña sensación al pensar que en unos años, mi propia imagen podría ser como la de ese deteriorado cañón, inmersa en un estado de ruina y dependencia, muy difícil de asumir si se tiene lucidez. Y que además, complica la situación de las personas y familiares más cercanos y queridos.
Pero por encima de todo, lo que más conseguía resonar en mi cabeza, eran las palabras que comentaba mi madre en sus últimos tiempos: "Siempre le pido a Dios, que me lleve antes de no poder valerme por mi misma, y ser una carga para los demás".

Texto: Manolo Torres




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6 comentarios:

  1. Hola Manolo, negro pensamiento sobre la decrepitud de las personas yo no la considero como tal (quizás sí, del cuerpo) Si un anciano disfruta de una buena lucidez unido a una mejor aceptación del momento tan natural que tiene la suerte de vivir “muchos que conocen ya no están, recuerdo una frase de mi padre cuando se encontrar mal, era recordar que los que él conocía con su miso mal,” ya no se podían quejar”. Así, quien tenga un anciano en casa debiera atender, mimar y como no, escuchar la sabiduría que dan los años vividos y valorar los cuidados que nos han ofrecido cuando los hemos necesitado. Tristemente hoy en nuestros días, no tenemos tiempo para lo que no queremos pues tan solo se trata de una escala de valores equivocada en la mayoría de los casos, al menos los que yo conozco.
    La vejez es algo natural y más de uno debiera pensar que a todos nos ha de llegar…….
    Como siempre acertada tu reflexión, aunque un poco negativa.
    un cordial saludo.

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  2. Buen procesado de esas fotos.
    El temor de no poder valernos en nuestra vejez está ahí, pero tampoco debemos vivir angustiados.
    Llegar a la vejez en plenitud de facultades es algo que aspiramos todos, aun sabiendo que los achaques siempre aparecen.
    Un saludo.

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  3. Una imágenes llenas de calidad y contenido con tus Reflexiones en Palabras.
    Abrazos.

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  4. ¿Y la felicidad del cañón por estar al aire libre, al lado del mar y disfrutar cada día de un paisaje distinto y maravilloso? Envejece en paz mientras siente sobre él la sal del agua, el calor del sol, escucha las olas en vez de la guerra y por la noche comparte caricias con los amantes mientras las estrellas se cuelan en la oscuridad de su interior. No creo que ese cañón se queje de su suerte.
    Besos: Sol.

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  5. Que triste pueden ser el ultimo momento de la vida...

    Ayyyyyyyyyyyyyy

    De las imagenes, magnificas, y su edicion de lujo

    Un abrazo, amigo

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  6. Ojala fuese así como decía tu madre...y no nos veámos metidos en un oscuro pozo y sin recuerdos.
    Sin tu permiso me quedo por aquí:))
    De las dos imágenes me quedo con la primera
    Un beso.

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