lunes, 31 de diciembre de 2012

Figuras sin cara


Al finalizar algo, se suele hacer un balance que valore lo realizado y sus resultados. En el caso del año que termina, este balance es marcadamente negativo, aunque todavía es pronto para apreciar la verdadera magnitud de lo que hemos perdido, porque muchas consecuencias vendrán a medio y largo plazo.
Lo peor de todo, es que se está hipotecando nuestro futuro y recortando derechos y prestaciones, sin que haya una auténtica voluntad política de buscar responsabilidades y soluciones justas. Todo se queda en confrontaciones y en acusaciones partidistas e interesadas, que enrarecen y crispan el ambiente, sin que en realidad, se arreglen los verdaderos problemas.
Tan sólo se han sentado en el banquillo cuatro sinvergüenzas muy llamativos, pero de poca monta. A los que al final, se les impartirá una justicia muy suave para cubrir las apariencias. Pero a los auténticos responsables de esta crisis, los que verdaderamente se han llenado los bolsillos con el dinero de otros y que han manejado la situación, nadie les ha puesto rostro, ni nadie los identifica. Son como figuras sin cara, que camufladas entre paraísos fiscales y alta ingeniería financiera, juegan despiadadamente con nuestras vidas y nuestros destinos, considerando solamente sus beneficios.
Texto: Manolo Torres

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jueves, 27 de diciembre de 2012

En el ocaso de la vida


Viendo algunas fotografías de anocheceres de especial atractivo, pensé que muchas veces sucede lo mismo con la visión que tenemos de nuestras personas mayores más queridas. Cuando en el ocaso de su vida, nos muestran la imagen más bella y auténtica de su personalidad, dejando escapar un brillo especial, que no fuimos capaces de captar antes. Un brillo que mezcla fuertes dosis de serenidad y de experiencia de haber vivido, con un torrente de bondad, amor y cariño desinteresado.
La vejez es una etapa con muchas sombras y que suele resultar penosa de sobrellevar, pero las luces con las que nos encontramos, son de una intensidad y de un valor incalculable, adquiriendo un carácter diferente y entrañable. Y dejando a su alrededor, una huella imborrable, muy difícil de olvidar por mucho que pase el tiempo.
Personalmente creo que es una suerte inmensa, haber convivido o estar conviviendo con personas que, en sus últimos días, han conseguido llenar su vida de calor y humanidad. Que al transmitirlo a los demás, nos hacen disfrutar y saborear con intensidad, cada uno de esos momentos.
Texto: Manolo Torres

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sábado, 22 de diciembre de 2012

Feliz triste Navidad


A pesar que al llegar la Navidad, por todas partes se respiran sensaciones que ennoblecen nuestros sentimientos y nos alegran el espíritu, también aparecen otros convencionalismos y costumbres con una fuerte carga comercial y consumista, que nos embarcan en un desenfreno de compras, regalos, comidas, bebidas, fiestas y excesos.
Aunque este año, la cruda realidad de la crisis económica en la que estamos inmersos, ha conseguido que se modere bastante el consumo, se ajusten más los presupuestos familiares, se despilfarre menos y no seamos tan alegres gastando nuestro dinero.
Pero lo que es verdaderamente grave y causa una gran tristeza e indignación, es la sensación de desencanto y desilusión que se respira en general por cualquier sitio. La gente ha empeorado en su nivel económico, y vive peor que antes. Muchos lo están pasando muy mal, con graves problemas para subsistir. Hay millones de parados sin poder trabajar, bastantes familias se han quedado en la calle o están a punto de ser desahuciadas de sus hogares. Se nos plantea un panorama muy negro, con muchas ilusiones y esperanzas frustradas, y en el que nos vemos obligados a cambiar el tradicional deseo de “Feliz Navidad”, por un lacónico y amargo “Feliz triste Navidad”.
Realmente, es muy penoso comprobar que tiene tanta actualidad la frase que dijo el emperador romano Adriano hace casi dos mil años: "Parte de nuestros males proviene, de que hay hombres vergonzosamente ricos, o desesperadamente pobres".
Texto: Manolo Torres





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miércoles, 19 de diciembre de 2012

Viviendo a trazos


Cuando un pintor empieza un cuadro, lo hace esbozando trazos sueltos y poco detallados, que determinan su composición, la distribución de cada elemento, sus dimensiones y sus proporciones. Dibujando así, poco a poco, un boceto que sirve de guía, y es básico para la realización definitiva de la obra.
Eso mismo nos ocurre a nosotros, cuando perfilamos día a día nuestra vida, lidiando con los problemas que nos vienen y construyendo la historia de lo que somos. Sin embargo, me da la sensación, que en algunas facetas, vivimos como de puntillas, sin implicarnos en nada, sin profundizar ni sacarle el jugo a lo que hacemos, sin escarbar en lo básico de cada cosa, sin disfrutar de lo esencial. Actuamos de una manera tan superficial, que recuerda al dibujo hecho a trazos, sin que al final, seamos capaces de completar su terminación.
Es normal que muchas de nuestras vivencias no sean importantes y trascendentales, pero eso no debe impedir que también nos las planteemos con gran intensidad y nos entreguemos totalmente a ellas. El vivir a tope cada momento con la ilusión renovada a cada paso, con las fuerzas renacidas después de cada fracaso, y con el deseo de superación permanente, es garantía de éxito de nuestra existencia. Y debe llenarnos de orgullo y de satisfacción personal, porque a pesar de las equivocaciones que podamos cometer, no estamos viviendo a trazos.
Texto: Manolo Torres



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domingo, 16 de diciembre de 2012

Los mejores hombres


Cuantas veces la falta de fe, el temor, la indecisión, y el estar acomodados en lo seguro, nos priva de conseguir nuevos éxitos. Nos hace renunciar a los cambios, nos hace desistir de los sueños, nos hace negar los anhelos y las metas que están grabadas en lo más profundo de nuestro corazón. Cuantas veces la seguridad de poseer algo, nos hace olvidar la posibilidad de obtener mucho más. Cuantas veces lo que tenemos fácilmente, nos impide crecer y nos lleva a la mediocridad, al fracaso y la monotonía.
Debemos saber que perseverando, todo puede alcanzarse. Que la voluntad y el convencimiento nos dan la fuerza necesaria para obrar milagros en nuestras vidas, si así lo deseamos. Que las personas persistentes, triunfan donde otras acaban por fracasar. Que ningún camino es demasiado para alguien que avanza decidido y sin prisas, teniendo claro sus objetivos.
Los mejores hombres no son aquellos que han esperado las oportunidades, sino quienes las han buscado y las han aprovechado a tiempo, quienes las han asediado y quienes la han conquistado. La conquista puede ser un amor, conocimientos, trabajo, riquezas materiales o espirituales. Todo es posible, tú puedes plantearte los retos y los objetivos que deseas. Las condiciones que se nos presentan no son siempre fáciles, no hay otro método que trabajar duro, ser tenaz, soportar, tener ilusión, luchar, creer siempre, no rendirse y jamás volver la espalda.

Extracto y Adaptación de un Texto Anónimo de Internet



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