martes, 31 de enero de 2012

La "no boda"

No sé a quién se le ocurrió la idea, ni si fue algo copiado de costumbres o tradiciones lejanas, pero el caso es que me invitaron a la celebración de la “no boda” del hijo de un amigo. No querían casarse por la iglesia ni por el juzgado, pero sí deseaban realizar un acto de compromiso público de su relación.
Organizaron hasta el más mínimo detalle y al estilo de una boda tradicional. Hubo una ceremonia en la que se juraron amor eterno con besos, reportajes fotográfico y de video, los “no padrinos” pagaron un abundante y suculento “catering”, repartieron puros a los hombres y flores a las mujeres, y los “no novios” cantaron, bailaron y amenizaron un fin de fiesta lleno de música, baile y bebidas.
Al final de todo, cuando me despedía, quise ser coherente con la filosofía del acto y les hice un “no regalo”, aunque ignoro por qué no fue muy bien recibido.
Meses más tarde, cuando me enteré que Juan y Ana ya no vivían juntos, pensé en lo absurdo de todo lo ocurrido y que en cierto modo, ese era el primer “no divorcio” que conocía.
Texto: Manolo Torres



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jueves, 26 de enero de 2012

Muriendo en la calle

Según la página web de “psh.org”, en el año 2011 han muerto en España 52 personas en la calle. Considerando que este indicador sólo contempla a aquellas que estando en situación de sin hogarismo, su muerte ha quedado reflejada en los medios de comunicación (y por tanto, resulta contrastable), y no a los que lo hacen en albergues por el deterioro sufrido en ella, ni a los que no han aparecido en los canales informativos, se puede afirmar, que el número de fallecidos es mucho más elevado.
Lo verdaderamente vergonzoso, es que esta cifra no crea alarma social. No le importa a casi nadie, ni a la sociedad, ni a las autoridades, ni a las instituciones, que no hacen nada por evitarlo. Tampoco a los medios de comunicación, que casi nunca publican hechos, porque eso no interesa ni vende.
Pero hay que recordar, que mirar para otro lado no soluciona los problemas, sino todo lo contrario, los agrava y crea situaciones más conflictivas. Por eso, lo que deberíamos plantearnos en nuestro interior, es responder sinceramente a la pregunta: ¿hacia dónde miro yo?

Texto: Manolo Torres



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sábado, 21 de enero de 2012

Amapola negra


Sabía de la existencia de plantaciones legales de adormidera por mi zona, pero no había coincidido que las viera ni que localizara el sitio en donde estaban. Pero a finales del mes de mayo, mientras realizaba una salida fotográfica, por la carretera me encontré con una de ellas en pleno apogeo de floración. No pude por más que parar y disfrutar de todo un espectáculo visual. Sin embargo, mientras hacía unas fotos, en mi mente no paraba de sonar la voz de Andrés Calamaro con la Vargas Blues Band cantando la canción “Amapola Negra”,

Eres filo de navaja que me abre
eres hoja de cuchillo que me parte
eres flor de nieve amarga
eres negra amapola blanca
y te meces halagada con el viento
pero marchitas delicada si te tiento
eres flor de nieve amarga
eres negra amapola blanca
por las venas de tu carne vegetal
corre un veneno caro, dulce y sin igual
me arrastraría de dejarme yo llevar
temprano a tu tumba, a un certero mal final
mas tú nunca beberás de mi saliva
ni tu cáliz cobrará jamás mi vida
eres flor de nieve amarga
eres negra amapola blanca


Texto: Manolo Torres
Canción: J. Vargas - R. Sañudo


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sábado, 14 de enero de 2012

Viaje interior

Hay momentos en la vida en los que a pesar de estar rodeados de gente, la incomunicación, el aburrimiento, las circunstancias personales o nuestro estado de ánimo, nos embarcan en un viaje interior que realiza un largo recorrido por las profundidades de nosotros mismos.
Al principio, los pensamientos fluyen a gran velocidad por nuestra mente, generándose espontánea y atropelladamente, desordenados e incompletos, hasta que poco a poco, van tomando forma en ideas más concretas y opiniones más firmes, consiguiendo remover nuestros sentimientos más íntimos. Y provocando así, un mejor conocimiento personal, una imagen más nítida de nuestra personalidad, y una sensación de autoestima de lo que somos, encontrando un sentido más definido de lo que queremos ser y de hacia dónde deseamos dirigir nuestra vida.
Texto: Manolo Torres



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lunes, 2 de enero de 2012

Clara y Fernando

Mi vecino Fernando se murió de noche mientras dormía. Cuando su mujer despertó se lo encontró muerto a su lado. Cuando entré en la casa, estaba Clara sentada junto a la chimenea encogida como un pajarillo.
- ¡Antoñito, no subas a verlo! -me dijo. ¡Es mejor que no lo veas!
Pero yo subí la escalera acompañando a mi madre. 
En un ataúd flanqueado por cuatro velones, en medio de una habitación grande y sin muebles, yacía -amarillo, seco y apergaminado- el viejo filósofo que durante algún tiempo me había enseñado a interpretar la vida en su taller de carpintería.
A los cinco días se murió Clara… Cuando mi madre me lo dijo, pensé maravillado que mi vecina no quiso dejar solo a su marido en las hipotéticas bondades del cielo, después de tantos años de soportar juntos las amargas realidades de la tierra…
Texto: Antonio Monleón