Hay
actividades en las que ponemos una fuerte carga de ilusión e interés, para
conseguir los mejores resultados y sentirnos más contentos con nosotros mismos.
Las ilusiones son importantes, porque motivan nuestra vida, nos ayudan a
superarnos y nos dan la fuerza para luchar, aunque con frecuencia, pueden
resultar bastante frágiles y volátiles.
Cuestiones
como nuestra forma de ser o el cómo nos comportamos con los demás, consiguen
modificar constantemente la relación que tenemos con otras personas. Por eso
hemos de tener cuidado en cómo actuamos y en la forma en cómo nos expresamos al
relacionarnos. Especialmente si se trata de niños o personas con las que convivimos,
porque podemos herir sentimientos y destruir ilusiones. Es fácil hacer un comentario
inapropiado, hacer algo equivocado, olvidar compromisos o frustrar
aspiraciones, sin ser consciente, sin tener intencionalidad alguna o por
comodidad y desinterés.
Estos
problemas, siempre tienen algún tipo de consecuencias. Consecuencias que quizás
no se aprecien a corto plazo, pero que poco a poco van dejando una huella a lo
largo del tiempo, minando relaciones y creando insatisfacciones y frustraciones.
Hay
que tener en cuenta que reilusionar tras una desilusión y querer repararlo todo
después, generalmente resulta muy complicado. A veces resulta imposible. Es lo
mismo que rehabilitar un edificio antiguo que está destruido o en ruinas.





Soy la primera en ilusionarme, o puede que hermanísima se ilusione antes que yo, eso me hace disfrutar con anticipación de las cosas y, aunque luego no siempre salgan como pensaba, al menos siempre me dejan ese buen sabor de boca previo. Lo que conviene saber es que no sólo se puede vivir en un mundo de ilusión enfocado en el futuro sino que hay que ilusionarse con lo que se tiene a mano en cada momento, aunque parezca pequeño.
ResponderEliminarMuchos besos: Sol.
Qué interesante planteamiento el que hoy nos traes, al leerlo he recordado esa parábola del papel arrugado (que supongo sabrás) pero por si no la sabes te la cuento. Un papel liso después de arrugarlo es imposible de dejarlo como al principio por más que lo intentes. El papel arrugado representa la palabra dicha e hiriente que por más que luego intentes pedir disculpas es sumamente difícil olvidar lo que te ha herido, pues bien el papel es como el corazón de las personas. La huella que dejas con tu ofensa será tan difícil de borrar como esas arrugas creadas en el papel. Así ¿Recuerda que alguien dijo una vez: «habla cuando tus palabras sean tan suaves como el silencio»? Personalmente me ha servido para pensar antes de hablar.
ResponderEliminarSobre las imágenes espectaculares como siempre, si no cambias, sigo sin decidir que me gusta más… ya lo sabes. Me alegra ver que encuentras tiempo para subir tus trabajos.
Un cordial saludo.
Una interesante exposición sobre las ilusiones. A medida que cumplimos años vamos buscando perfeccionar nuestras iniciativas y como bien comentas nos producen satisfacción las tareas bien hechas.
ResponderEliminarSobre la convivencia con nuestros semejantes, ocurre a menudo que expresamos nuestros pensamientos a la ligera, siendo muy fácil destruir las ilusiones de los que nos rodean..
Buen procesado de esas imágenes.
Un saludo.
Resalto con bastante exactitud este planteamiento sobre las ilusiones, quién nó, buscamos constantemente resultar más positivos y dejar mejor paso por los acontecimientos que vivimos, pero hay un tremendo salto entre lo que nos proponemos y las circunstancias que lo rodean.
ResponderEliminarExcelente relato y exquisito el gusto con tu fotografía.
Un cordial saludo.