martes, 10 de marzo de 2026

El arte de pensar

 Dice un proverbio británico que la mitad de nuestras equivocaciones nacen de que cuando debemos pensar, sentimos, y cuando debemos sentir, pensamos. Y el gran filósofo alemán Goethe, que lo peor que puede pasarle a un hombre es llegar a pensar mal de sí mismo. Pero ¿En qué consiste pensar de forma correcta?

El filósofo y escritor Jaime Balmes, nos dice que: “El pensar bien consiste, o en conocer la verdad, o en dirigir el entendimiento por el camino que conduce a ella. La verdad es la realidad de las cosas. Cuando las conocemos como son en sí, alcanzamos la verdad, de otra manera caemos en el error.

Pero, en contra de lo que pudiera parecer, el conocimiento de la verdad no es patrimonio de filósofos y personas especiales, sino también de las gentes más sencillas. El entendimiento es un don precioso, es la luz que guía nuestras acciones. Si falta, nos quedamos a oscuras, andamos a tientas, y por este motivo no hay que dejar que se apague. El pensamiento, hay que ejercitarlo. No lo aprendemos memorizando contenidos pasivamente. El arte de pensar bien no se aprende, ni con reglas ni con modelos.

Se dice que pensar bien nos lleva a desarrollar actitudes positivas. Que pensar bien es algo que deberíamos practicar a diario para poder ir mejorando día a día, minuto a minuto. Que pensar bien es una obligación moral que nos lleva a nuestra propia evolución espiritual.

En fin, como dijo Sir Francis Bacon, el célebre filósofo, político, abogado y escritor inglés: Quien no quiere pensar es un fanático. Quien no puede pensar es un idiota. Quien no osa pensar es un cobarde.

Extracto de “El arte de pensar” en [Apuntes de Sabiduría]

José Antonio Hernández [Radio 5]






Últimas Entradas:


 
Otras Entradas:

        









sábado, 21 de febrero de 2026

La toma de decisiones

Vivir, es un permanente ejercicio de toma de decisiones, que no siempre podemos controlar, y que a largo plazo, raramente se sabe hasta dónde nos lleva finalmente. Resulta curioso observar como en muchas ocasiones, las opciones más inesperadas y menos previsibles, son las que terminan imponiéndose al cabo del tiempo. Como si los acontecimientos se desarrollaran influenciados por una sucesión de casualidades y circunstancias extrañas, que en ningún momento se nos ha pasado por la cabeza.

En las decisiones, es importante tener muy claro qué metas vamos fijando poco a poco, y avanzar prudentemente para conseguirlas, conservando al mismo tiempo, un ánimo aventurero y de superación.

Pero debemos ser consecuentes y no engañarnos a nosotros mismos, porque frecuentemente, tras el disfraz de la prudencia hay oculto un cierto grado de cobardía y de inmovilismo, que nos lleva al estancamiento o al fracaso. Al mismo tiempo, el espíritu aventurero incontrolado, puede convertirse en una huida hacia adelante, escondiendo miedos al compromiso o a la responsabilidad, disfrazando una incapacidad de gestionar algunas problemáticas personales.


Texto: Manolo Torres





Últimas Entradas:


 
Otras Entradas: