Suele ocurrir, que ante determinadas cuestiones, disfrazamos nuestras incapacidades, inseguridades o cobardías personales, con indiferencia y con falta de interés, adoptando una postura de inhibición. No nos implicamos ni nos preocupamos aparentemente, como esperando que los acontecimientos sucedan solos, como llovidos del cielo. Evitando planteamientos que nos comprometan, y tomando la postura de mirar hacia otra parte sin complicarnos la vida.
Ese es el mismo caso que si al viajar tomamos un autobús en una parada de un sitio extraño, sin saber qué línea cogemos, y a dónde nos lleva. Y con toda la tranquilidad del mundo, no averiguamos nada, viajando despreocupadamente con rumbo desconocido.
Es verdad que nuestra existencia no se puede programar de marera precisa hasta el más mínimo detalle, porque siempre existen factores imprevistos que nos cambian y nos desvían de lo planificado. Y que por mucho que planeemos y estemos pendientes de algo, no siempre sale como queremos, o no nos llena al final como habíamos imaginado. Pero no coger las riendas de lo que nos ocurre, ni preparar lo que nos queda por vivir, aunque sea a grandes rasgos, puede llevarnos a un futuro complicado lleno de frustraciones y de insatisfacciones personales.
Texto: Manolo Torres
Entradas anteriores:




Siempre hay que involucrarse y desinhibirse para luchar por un Futuro Mejor que, por descontado, nos hará más Felices a nosotros y nuestro Entorno.
ResponderEliminarPreciosas Fotografías.
Un abrazo.
Unas fotos preciosas y me ha encantado tu reflexión, tienes tanta razón, pero a veces cuesta tanto tomar las riendas de tu vida. Graciassss
ResponderEliminarUn abrazo
Poderosa reflexión en un tiempo de grandes incertidumbres.
ResponderEliminarLas imágenes son una maravilla.
Besos.
http://ventanadefoto.blogspot.com.es/
Preciosos procesados Manolo, saludos
ResponderEliminar