domingo, 11 de marzo de 2012

El templete de música

Aquella era una agradable y soleada mañana de invierno. Mientras caminaba recorriendo Ronda, descubrí un templete de música situado al final del parque junto al Tajo.
Algunos turistas estaban paseando por los alrededores o sentados tranquilamente en sus escalones. En el interior, se encontraba una pareja tocando suaves melodías de Loreena Mckennitt. Ella tenía rasgos europeos, tocaba el arpa y cantaba en español con una voz angelical. Él era de apariencia sudamericana y alternaba la guitarra acústica con la flauta.
En aquel entorno, y con aquellos sonidos armónicos envolviéndolo todo, flotaba en el ambiente una sensación casi mágica de tranquilidad y de bienestar. El tiempo parecía haberse detenido, las prisas se habían evaporado y los problemas estaban en el olvido.
Después de un rato, al alejarme y en el silencio del parque, todavía se escuchaba la música, cada vez más débil, hasta hacerse imperceptible por el ruido de los coches. Fue entonces, cuando de repente, desperté del sueño y me di cuenta que volvía de nuevo a la realidad.

Texto: Manolo Torres



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