martes, 8 de abril de 2014

Destruir ilusiones

Hay actividades en las que ponemos una fuerte carga de ilusión e interés, que nos llevan a conseguir los mejores resultados y a sentirnos más contentos con nosotros mismos. Las ilusiones son importantes, porque motivan nuestra vida, nos ayudan a superarnos y nos dan fuerza para luchar, aunque con frecuencia, resultan bastante frágiles y volátiles. Además de los factores exteriores que no controlamos, cuestiones como nuestra forma de ser o el cómo nos comportamos, consiguen modificar constantemente nuestras ilusiones, influyendo a su vez, en las que se generan en aquellos que nos rodean. Forjando así nuevas metas, variando o fortaleciendo las que ya tenemos, o truncando nuestras aspiraciones más ansiadas hasta hacernos caer en la desilusión.
Por tanto, hemos de tener cuidado con muchos de nuestros actos y con mucho de lo que decimos alegremente. Especialmente cuando convivimos con los demás, porque de manera inconsciente, podemos herir muy fácilmente y destruir ilusiones. Porque repararlo todo después y reilusionar tras la desilusión, generalmente resulta imposible o muy complicado. Es como rehabilitar un edificio antiguo y que está en ruinas. Y es que las relaciones y la actitud que adoptamos con otras personas, siempre tienen algún tipo de consecuencias. Consecuencias que no siempre se aprecian a corto plazo y van dejando una huella a lo largo del tiempo, que puede resultar incluso amarga y llena de frustración.

Texto: Manolo Torres


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4 comentarios:

  1. Soy la primera en ilusionarme, o puede que hermanísima se ilusione antes que yo, eso me hace disfrutar con anticipación de las cosas y, aunque luego no siempre salgan como pensaba, al menos siempre me dejan ese buen sabor de boca previo. Lo que conviene saber es que no sólo se puede vivir en un mundo de ilusión enfocado en el futuro sino que hay que ilusionarse con lo que se tiene a mano en cada momento, aunque parezca pequeño.
    Muchos besos: Sol.

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  2. Qué interesante planteamiento el que hoy nos traes, al leerlo he recordado esa parábola del papel arrugado (que supongo sabrás) pero por si no la sabes te la cuento. Un papel liso después de arrugarlo es imposible de dejarlo como al principio por más que lo intentes. El papel arrugado representa la palabra dicha e hiriente que por más que luego intentes pedir disculpas es sumamente difícil olvidar lo que te ha herido, pues bien el papel es como el corazón de las personas. La huella que dejas con tu ofensa será tan difícil de borrar como esas arrugas creadas en el papel. Así ¿Recuerda que alguien dijo una vez: «habla cuando tus palabras sean tan suaves como el silencio»? Personalmente me ha servido para pensar antes de hablar.
    Sobre las imágenes espectaculares como siempre, si no cambias, sigo sin decidir que me gusta más… ya lo sabes. Me alegra ver que encuentras tiempo para subir tus trabajos.
    Un cordial saludo.

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  3. Una interesante exposición sobre las ilusiones. A medida que cumplimos años vamos buscando perfeccionar nuestras iniciativas y como bien comentas nos producen satisfacción las tareas bien hechas.
    Sobre la convivencia con nuestros semejantes, ocurre a menudo que expresamos nuestros pensamientos a la ligera, siendo muy fácil destruir las ilusiones de los que nos rodean..
    Buen procesado de esas imágenes.
    Un saludo.

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  4. Resalto con bastante exactitud este planteamiento sobre las ilusiones, quién nó, buscamos constantemente resultar más positivos y dejar mejor paso por los acontecimientos que vivimos, pero hay un tremendo salto entre lo que nos proponemos y las circunstancias que lo rodean.
    Excelente relato y exquisito el gusto con tu fotografía.
    Un cordial saludo.

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