jueves, 5 de septiembre de 2013

Instalando vallas y alambradas

Algo fundamental en nuestra vida, es sobrevivir a las adversidades y problemáticas que se nos presentan. La experiencia que dan los años, en cierto modo nos hace más fuertes, articulando mecanismos de defensa que nos vuelven más autosuficientes. Poco a poco, conseguimos acotar y delimitar las zonas y entornos donde nos desenvolvemos, convirtiéndolas en un refugio que proporciona confianza y seguridad. Como si instaláramos vallas y alambradas, alrededor de una propiedad para resguardarla del exterior. Nuestras rutinas diarias, la familia, los amigos, el centro de trabajo, nuestro barrio y el pueblo o la ciudad donde vivimos, son claros ejemplos de ello.
Pero al mismo tiempo, esta actitud de autoprotección, también nos hace establecer obstáculos de comunicación. Creando así, unas barreras invisibles que si crecen y se consolidan demasiado, nos llevan a un cierto grado de desconexión y desconocimiento de la realidad que hay fuera.
Hemos de tener cuidado, porque sin apenas darnos cuenta, la comodidad, la inseguridad y el miedo a traspasar estos límites, pueden situarnos en círculos cada vez más restringidos y encerrarnos en una burbuja que nos aísle profundamente, con una difícil posibilidad de salida.

Texto: Manolo Torres





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1 comentario:

  1. Como siempre, impresionantes Fotografías y un gran texto que nos permite e incita Reflexionar.
    Es cierto; hay que tener cuidado de no encerrarnos en demasia dentro de ese circulo vicioso.
    Abrazos.

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