lunes, 30 de abril de 2012

Cuando me levanto …

Cuando me levanto por las mañanas suelo mirar a través de mi terraza, y siempre veo el mismo paisaje, aunque cada vez me parece distinto. La luz, las nubes, el momento, el color, mi estado de ánimo …, hacen diferentes e irrepetibles cada uno de los amaneceres que contemplo. Hay días buenos y otros en donde la vista es espectacular, pero en algunos casos, el mal tiempo y las condiciones ambientales, deslucen totalmente la salida del sol. Sin embargo, de alguna manera, generalmente consigo encontrar un cierto encanto en contemplar el cielo y en mirarlo con detalle, a pesar de las condiciones adversas.
Creo que en nuestra vida cotidiana ocurre lo mismo, en muchas ocasiones nos parece que estamos inmersos en una monótona y aburrida rutina diaria que nos agobia y nos oprime. Pero el interés y la ilusión de cada día, se encuentran si conseguimos que cada instante sea único y singular, y que el vivirlo sea una experiencia a la que nos entregamos y eso nos hace sentirnos bien y nos llena como personas. Todo consiste en ponerle pasión y esmero a las cosas que hacemos diariamente, por sencillas y aparentemente poco importantes que sean, porque nos hacen notar que estamos vivos y nos reilusionan para seguir viviendo.
Pero este aspecto, es el más difícil de conseguir y, en la mayoría de los casos, es el que menos cuidamos y en el que menos nos esforzamos.

Texto: Manolo Torres




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2 comentarios:

  1. Unas fotografías excelentes y unas palabras totalmente ciertas. En las pequeñas cosas estan los grandes aconteceres. La buena esencia siempre esta en recipientes pequeños.
    Un saludo, Manolo.

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  2. Bellas imagenes, amigo... La poesia fotografica esta tambien en lo mas inmediato...

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