domingo, 11 de marzo de 2012

El templete de música

Aquella era una agradable y soleada mañana de invierno. Mientras caminaba recorriendo Ronda, descubrí un templete de música situado al final de un parque junto al Tajo.
Algunos turistas estaban paseando por los alrededores o sentados tranquilamente en sus escalones. En el interior, se encontraba una pareja tocando suaves melodías de Loreena Mckennitt. Ella tenía rasgos europeos, tocaba el arpa y cantaba en español con una voz angelical. Él era de apariencia sudamericana y alternaba la guitarra acústica con la flauta.
En aquel entorno, y con aquellos sonidos armónicos envolviéndolo todo, flotaba en el ambiente una sensación casi mágica de tranquilidad y de bienestar. El tiempo parecía haberse detenido, las prisas se habían evaporado y los problemas estaban en el olvido.
Después de un rato, al alejarme y en el silencio del parque, todavía se escuchaba la música, cada vez más débil, hasta hacerse imperceptible por el ruido de los coches. Fue entonces, cuando de repente, desperté del sueño y me di cuenta que volvía de nuevo a la realidad.

Texto: Manolo Torres


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3 comentarios:

  1. Hace poco tiempo estuve en ese escenario majestuoso que es Ronda. Su Plaza de Toros es un auténtico arte por todos los costados y el Parque al que te refieres es una belleza para ver los miradores del desfiladero.
    Los templetes son monumentos singulares de gran belleza. Aquí, donde vivo yo, hay uno muy bonito que fue financiado, a principios del siglo XX, por los indianos que estaban en Cuba.
    Un gran Relato y una magnífica Entrada, hablando de estos originales y artísticos escenarios y de una ciudad con tanta Historia y belleza como es Ronda.
    Un abrazo, Manolo.

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  2. Bellisimas imagenes, amigo, con una edicion maravillosa...

    Un abrazo

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  3. Hola Manolo , no había visto esta entrada, preciosas las imágenes de esta localidad que visite hace años en una ruta que hice por los pueblos blancos, pero hacia un calor terrible y no la patee como debiera ya que estábamos alojados en Grazalema y desde allí nos movíamos por los diferentes pueblos, espero conocerla mejor en alguna otra escapada por la zona, pero en primavera, sin tanto calor ya que estuve en agosto.
    Un cordial saludo

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